viernes, 13 de agosto de 2010

La trama

Tejemos. Todo el día, todo el tiempo. Tejemos... palabras y miradas. Forjamos una red a nuestro alrededor, una red que a veces es sutil y a veces, burda. Es el sostén que nos sirve de marco para relacionarnos con los otros. Teje que teje la araña su tela...En ella cada uno de nosotros se queda atrapado, sujeto por los lazos que lo sostienen y al mismo tiempo lo definen: uno es en relación con el otro. Así en la vida, somos reflejo y respuesta, acción- reacción que se opera en conjunción con los demás. Nadie puede ser en soledad: sólo el contacto nos hace evidentes.

jueves, 5 de agosto de 2010

La vida

Pasan los días, como el agua de un río que nunca se detiene... Nosotros fluimos con el río, somos parte de su eterno movimiento. Algunas veces, una piedra nos golpea o hiere nuestros pies desnudos. Surge la tentación entonces de salirnos del agua para evitar el sufrimiento. Quedarnos afuera, en la seguridad de la orilla para ver la corriente que fluye turbulenta o clara, desde lejos, sin mojarnos siquiera. Si eso ocurre, dejamos de movernos sin avanzar en el río de la vida, nos perdemos lo más importante: la experiencia vital que, ya sea que nos traiga la felicidad o la tristeza, nos mantiene en contacto con nuestra esencia humana, con nuestro devenir temporal.

martes, 20 de julio de 2010

Partidas

Implacable, el tiempo pasa y se lleva, a veces, a los amigos. Es dura la ausencia sensible, no poder verlos o conversar con ellos. Entonces lo único posible es su recuerdo para traerlos de regreso a nuestra presencia más íntima y volver a encontrarlos en nuestro corazón. Las lágrimas nublan los ojos pero hacen más nítida la visión del alma. Allí adentro están ellos, los ausentes... Nuestros ángeles.

martes, 13 de julio de 2010

Ojos nuevos


Muchas veces avanzamos entre la bruma del aburrimiento, o nos perdemos por los caminos de la deseperación, sintiendo que todo está perdido, que nada puede hacerse para cambiar nuestro destino. No es cierto que ya todo esté dicho, previsto o planeado de antemano... Todo depende de los ojos con que miremos la realidad.. Ojos nuevos, nueva mirada, necesitamos, una actitud fresca y lavadita, recién estrenada para captar esta vida que se nos ofrece plena y jugosa, tan rica... Para seguir andando como una piedrita que rueda llevada por el agua o como una hoja que se eleva tenue con la brisa. Pero siempre con la alegría del descubrimiento y la esperanza de encontrarse con el otro en un íntimo abrazo. Siempre jóvenes, a pesar del camino recorrido.

viernes, 9 de julio de 2010

El caminante

El camino se estira y se curva a lo lejos. Desaparece por un trecho, para luego reanudar su dibujo de serpiente empedrada. ¿Va o viene? No importa. Es un camino: es su esencia el ser nexo y contacto entre dos puntos. El caminante pasa por allí, abstraído tal vez, pensando en lo que ha dejado o avizorando lo que encontrará... El camino lo ve pasar, inmutable (no es su deber de camino interpelar a los que lo transitan). Sólo está, existe para permitir el viaje.
Y el viajero es libre de elegir el rumbo. El sabor de la libertad impregna su paso. Unas veces se le hace muy fácil, como si avanzara sobre el agua. Otras, en cambio, las piedras afiladas hieren su pies y la soledad lo agobia. Entonces su voluntad lo impulsa y lo sostiene. No se altera porque sabe que al final del camino alguien lo espera. Intuye que el retorno es posible. No olvida que lleva consigo lo más importante, algo que no se deja atrás aunque sea mucha la distancia recorrida. Guarda en el alma el cariño inamovible de los suyos, algo que nunca cambia ni se pierde.

A veces creemos que estamos lejos de los seres queridos porque no podemos verlos pero su imagen, su cálida presencia están siempre con nosotros.

domingo, 4 de julio de 2010

Los sueños

Agua y piedras. El árbol, apenas sostenido, resiste con firmeza los embates del viento, que ha intentado vencerlo desde siempre. Su tronco retorcido se inclina y mantiene sin embargo un equilibrio casi imposible a la orilla del lago...Se aferra a la vida con sus raíces curvas como garras. El ambiente es hostil pero él insiste en su dolorosa postura interrogante...¿Por qué no puedo vivir en este sitio?
Como el árbol, así nos aferramos nosotros también a nuestros sueños. Ciegos a lo evidente, seguimos intentándolo aunque todo nos duela, aunque el esfuerzo nos desgarre las entrañas. Lo importante es seguir.

viernes, 2 de julio de 2010

En diálogo

Del otro lado, cerca, aun a pesar de la distancia física, están ustedes. No los otros que no saben o no escuchan, no, no ellos, sino ustedes: el tú multiplicado que me escucha y comprende lo que digo. A ustedes, entonces, me dirijo. Quiero que sepan cuánto los necesito, hasta qué punto su presencia -su existencia,digo- me define. Soy yo, en contraste y contrapunto. Mi palabra en su oído, ideas compartidas, compañía. Sin ustedes, mi voz se moriría devorada por la soledad, entre las piedras del silencio.
Cuando se piensa en comunicación se presupone un vínculo entre el emisor y el receptor, pero también es fundamental que ambos compartan el mismo código. Sólo así el mensaje podrá ser captado y comprendido. Ahora bien, yo digo: el mensaje no es aquello que el emisor formula o codifica, sino más claramente, eso que el receptor recibe y comprende. ¿Cuánta información, cuántos matices se perderán en el camino?
Pienso y escribo. Leo y me impregno del pensamiento del que escribe, pero ¿será suficiente? Tal vez algo importante se pierda en cada transvasado. Quizás algo invaluable se haya perdido ya definitivamente. Todo es cuestión de interpretaciones, decía Nietzsche, y de ese modo, nuestro mundo está formado por la superposicón de múltiples ficciones, que son nuestras formas de entender la realidad.
¿Cuál se habrá puesto en juego en este rato que llevamos conversando?