Este es un espacio para volcar las impresiones acerca de la vida, en especial, desde mi perspectiva de mujer, como madre y como docente... El título hace referencia a las diferentes formas o caminos de acceso a la realidad. Espero que les guste, Nora
martes, 14 de agosto de 2012
De los encuentros
que creíamos perdidos.
Y el sol brillante que se duerme
en la corriente diáfana.
Palabras fluyen llenas de recuerdos
que van poblando poco a poco la tarde.
La vida pasa entre los dedos,
como un rosario
largamente rezado.
Abrazos recobrados, retenidos...
Y las ondas del agua que se mueven
llevadas por la brisa.
sábado, 31 de marzo de 2012
De la rutina y otros males
¿Cómo lo hago? se preguntan...
Simplemente, improviso! Sí, salgo a la vida - a la mañana de mi vida cotidiana- sin libreto. Me dejo sorprender por cada hoja; me emociona la forma cambiante de la luna; respiro hondo el aire fresco que me lava la cara y se lleva las telarañas de la noche.
Dura poco, lo sé, pero funciona por un rato.
Como una píldora de vida concentrada.
Una sobredosis de vida en un instante.
domingo, 19 de febrero de 2012
Lo inevitable
Y desperté del sueño de las callecitas londinenses y aquel bistró de Paris se me quedó entre los párpados cerrados, en un vano intento de impedir el ahora: este calor pesado de Buenos Aires, los tediosos exámenes inútiles, la añoranza del hijo que está allá y no a mi lado...
Adentro, el viaje sigue, a ojos cerrados, durante el sueño. Camino del brazo de Matías por Bilbao, me admiro con alguna cúpula o unos vitrales góticos... Aprieto el paso por el frío del invierno madrileño.
Y entonces me despierto.
martes, 17 de enero de 2012
Paris
Recorro las calles de Paris saboreando el color de sus esquinas deliciosas.
A cada paso, la historia me asalta o el Arte inunda mi pecho y me deja sin aliento...
Mucho tiempo soñé con caminar tus calles empedradas a la espera de encontrar sentados a la mesa de algún bar a alguno de los grandes que te habitaron.
Mañana seguiré buscando...
jueves, 17 de noviembre de 2011
Siempre Sabato
Otra vez, como la primera vez..., me conmueve la forma en que el texto se va apoderando del aula y va penetrando, invisible, la mente y el ánimo de mis oyentes. La dura confesión de Castel, asesino de María Iribarne, la única persona capaz de entenderlo, nos sumerge en una especie de vacío existencial. Las palabras del maestro tejen la trama -avanzan y retrodecen -siguiendo el tortuoso ritmo del pensamiento del protagonista... La oscuridad domina, el escepticismo tirunfa...
Y, sin embargo, el aplauso explota al toque del timbre. Porque eso provoca la lectura de la obra de Sabato: una conmoción interna que no se puede contener y brota, como un homenaje a su genio.
jueves, 11 de agosto de 2011
Crear lazos
En El principito la famosa novela de Saint Exupery, el principito se encuentra con el zorro y quiere jugar con él, pero el animal le dice que no puede hacerlo porque “no está domesticado”.
- ¿Qué significa “domesticar”?- quiso saber el niño. Y el zorro, aunque al principio dudaba, al fin le explicó:
- Es algo demasiado olvidado –le dijo – Significa “crear lazos…”
- Crear lazos ?
- Claro – dijo el zorro. – Todavía no eres para mí más que un niño parecido a otros cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a otros cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo…
De eso se trata la vida: de ser unos para los otros, no simplemente con, ni mucho menos “contra” los otros, sino “para ellos”, en un juego de reciprocidad que exige el com-promiso, el com-partir para formar una verdadera comunidad. De eso se trata la libertad, de vivir sin perder de vista la existencia del otro que es nuestro espejo.
En estos tiempos de individualismo en que pareciera que lo único importante es hacer lo que uno quiere, cuando y como le parezca, afiancemos los lazos que nos unen a nuestros semejantes. Sólo así llegaremos a ser plenamente libres y más profundamente humanos.
viernes, 29 de julio de 2011
Las cuatro puertas de Nora: Placeres
¡Qué sencillo parece rodearse de situaciones placenteras, no?!
Por qué será, entonces, que nos cuesta tanto dejarnos llevar por el disfrute de esos momentos? No nos alcanza con gozar de esos instantes de plentitud. Siempre queremos más, pero olvidamos que "más" no es garantía de mejor.
¿Es que no nos basta con saber que estamos vivos?