Ayer escuché la palabra borneo en una expresión y en un contexto que llamó mucho mi atención...
Estar "al borneo", dijo María.
Yo siempre pensé que ese nombre era el de una isla de la Polinesia: al menos eso recuerdo de mi viejo libro de Geografía aquel que estudiábamos hasta el cansancio con la inolvidable Delia Blanco. Pero ayer descubri que en la navegación a vela la palabra "borneo" se refiere a las sutiles variaciones en la dirección del viento. Y parece que se usa para decir que la embarcación está a merced de los caprichos del aire. Puede estar anclada o sujeta a una boya, pero igual moverse libre al impulso de las ráfagas o de la brisa.
Ah, quién pudiera ser velero! Para dejarse hamacar por las alas del viento, sin oponer ninguna resistencia, como si no pesáramos nada, o mejor, como si nada nos pesara. Flotar en el agua calma o tempestuosa sin procupaciones ni temores. Estar, simplemente, en una especie de goce extasiado de los sentidos, dejarse llevar pero sin ir a ningún lado.
Me encantó la palabrita. Quiero eso para estos días: estar al borneo, entregar mi voluntad a los vientos que soplen, sin pensar nada más.
Este es un espacio para volcar las impresiones acerca de la vida, en especial, desde mi perspectiva de mujer, como madre y como docente... El título hace referencia a las diferentes formas o caminos de acceso a la realidad. Espero que les guste, Nora
sábado, 27 de noviembre de 2010
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Del hábito de releer
Estuve releyendo...Siempre lo hago. Es como encontrarnos otra vez con un viejo amigo... Es redescubrir por qué lo elegimos alguna vez, por qué lo seguimos queriendo. Pueden pasar semanas, meses, años: no importa. Él nos espera con su amistad intacta. Releo y me pregunto quién era yo cuando nos encontramos por primera vez... Qué fantasías poblaban mi imaginación? Qué miedos me quitaban el sueño? Releo y me re encuentro con esa que yo era. Aquella niña tímida, una adolescente curiosa, la estudiante ávida...o tal vez la docente en busca de una lectura placentera...
Releo y al hacerlo, me sorprendo a cada paso, en cada curva del camino que forman las palabras. A veces, el sendero me lleva al reconocimiento: ahí estoy enredada entre metáforas o nadando en las azules aguas de la poesía. En ocasiones se hace más difícil, como si el tiempo hubiera borrado en parte mis huellas. Pero de pronto ocurre: una palabra me hace un guiño y veo al amigo de siempre que me espera con las páginas abiertas...
Releo y al hacerlo, me sorprendo a cada paso, en cada curva del camino que forman las palabras. A veces, el sendero me lleva al reconocimiento: ahí estoy enredada entre metáforas o nadando en las azules aguas de la poesía. En ocasiones se hace más difícil, como si el tiempo hubiera borrado en parte mis huellas. Pero de pronto ocurre: una palabra me hace un guiño y veo al amigo de siempre que me espera con las páginas abiertas...
viernes, 29 de octubre de 2010
Cae la lluvia sobre mi corazón
LLueve rítmicamente sobre la escalera del patio. Sucesivos toc toc toc que a veces se alargan y se hacen fluidos en un pleeep que queda un instante suspendido y mudo, para reanudar luego en toc toc toc...
Adentro la penumbra de esta tarde gris se adueña de mi alma. Soledad, tristeza, encierro que nada puede romper, ni siquiera la lectura -siempre los libros han sido mi escape y mi refugio. Esta vez no, nada alivia la dureza de esta prisión que me comprime y me asfixia...
Afuera, el agua cae lenta pero sin pausa imitando el pulso de mi corazón.
Adentro la penumbra de esta tarde gris se adueña de mi alma. Soledad, tristeza, encierro que nada puede romper, ni siquiera la lectura -siempre los libros han sido mi escape y mi refugio. Esta vez no, nada alivia la dureza de esta prisión que me comprime y me asfixia...
Afuera, el agua cae lenta pero sin pausa imitando el pulso de mi corazón.
lunes, 27 de septiembre de 2010
Siempre los amigos
Porque están cerca, para acudir en mi ayuda cuando los necesito...
Son ellos, mis hermanos elegidos para compartir el camino.
No hay soledad que resista su mirada.
Todo lo puede una sonrisa de sus labios.
Triunfa del miedo una palabra que brote de su boca.
Están siempre a mi lado, mis amigos.
Gracias.
Son ellos, mis hermanos elegidos para compartir el camino.
No hay soledad que resista su mirada.
Todo lo puede una sonrisa de sus labios.
Triunfa del miedo una palabra que brote de su boca.
Están siempre a mi lado, mis amigos.
Gracias.
jueves, 23 de septiembre de 2010
Encierro
De pronto la oscuridad se impone a la luz tibia de la primavera...
La puerta, que se había entreabierto apenas, ha vuelto a cerrarse con un ruido seco y áspero. Adentro el aire se espesa, enturbiado por el encierro repentino y me ahoga. Quiero salir pero un peso indecible me lo impide...
Miro la calle desde mi ventana. Afuera, el sol remolonea entre las hojas nuevas. Flota el perfume de las primeras flores de este septiembre que se me escapa...
La puerta, que se había entreabierto apenas, ha vuelto a cerrarse con un ruido seco y áspero. Adentro el aire se espesa, enturbiado por el encierro repentino y me ahoga. Quiero salir pero un peso indecible me lo impide...
Miro la calle desde mi ventana. Afuera, el sol remolonea entre las hojas nuevas. Flota el perfume de las primeras flores de este septiembre que se me escapa...
sábado, 11 de septiembre de 2010
Pueblo Gallego
Así, mirando al mar, a la espera del amanecer
y la llegada del viento salobre. Así quisiera pasar
mis horas y mis días, vislumbrando a lo lejos el
horizonte brumoso, feliz por la llegada de los barcos que devuelven a los pescadores al abrazo de sus seres queridos.
Pueblo viejo tendido al sol como un perro cansado. Gente esperanzada con los ojos llenos de sol y la piel impregnada de sal. Por allí me llevan mis pasos que se hunden en la arena de la costa... En las olas se funde mi mirada para beber la frescura milenaria del mar.
y la llegada del viento salobre. Así quisiera pasar
mis horas y mis días, vislumbrando a lo lejos el
horizonte brumoso, feliz por la llegada de los barcos que devuelven a los pescadores al abrazo de sus seres queridos.
Pueblo viejo tendido al sol como un perro cansado. Gente esperanzada con los ojos llenos de sol y la piel impregnada de sal. Por allí me llevan mis pasos que se hunden en la arena de la costa... En las olas se funde mi mirada para beber la frescura milenaria del mar.
lunes, 6 de septiembre de 2010
Realidad vs. sueño
Mucho se ha dicho - Platon el primero- acerca de si esto que nos rodea es, en verdad, la realidad. Si se trata de la verdadera realidad, quiero decir, o de un mero reflejo o proyección de un mundo ideal y más perfecto que este otro, cercano, tangible, cambiante... Otros autores han sugerido incluso que vivimos inmersos en un sueño. Segismundo declama que "la vida es sueño" en la obra de Calderón de la Barca. El mago de Las ruinas circulares, (un cuento de Borges) anhela crear un hombre y para eso se impone la minuciosa tarea de soñarlo, noche tras noche. Feliz por haber logrado su objetivo lo envía lejos para que honre a sus dioses. Poco después descubre, con una mezcla de horror y alivio, que el fuego no lo quema y comprende entonces que él también es el sueño de otro.
Es que el tema de la percepción de nuestro mundo como un todo real y coherente es la base fundacional de nuestras creencias, así como de los deseos y temores que nos mueven. ¿Qué sentido tendría preocuparse por algo que no existe sino en nuestra imaginación? ¿Acaso sería válido luchar por el sueño de otro?
En el cine abundan los ejemplos y ,ciertamente, más allá de toda la parafernalia de la ciencia ficción que a veces nos abruma, es llamativo que sea este tema el que se aborde con tanta frecuencia. Tal vez tocar una fibra muy íntima del ser humano es lo que le da vigencia.
Sin duda, o por las dudas, habrá que tratar de seguir soñando buenos argumentos, aquellos que nos aseguren un final feliz o por lo menos aceptable.
¿Quién dice que esa no es la clave? Creo que nadie sabe la respuesta...
Es que el tema de la percepción de nuestro mundo como un todo real y coherente es la base fundacional de nuestras creencias, así como de los deseos y temores que nos mueven. ¿Qué sentido tendría preocuparse por algo que no existe sino en nuestra imaginación? ¿Acaso sería válido luchar por el sueño de otro?
En el cine abundan los ejemplos y ,ciertamente, más allá de toda la parafernalia de la ciencia ficción que a veces nos abruma, es llamativo que sea este tema el que se aborde con tanta frecuencia. Tal vez tocar una fibra muy íntima del ser humano es lo que le da vigencia.
Sin duda, o por las dudas, habrá que tratar de seguir soñando buenos argumentos, aquellos que nos aseguren un final feliz o por lo menos aceptable.
¿Quién dice que esa no es la clave? Creo que nadie sabe la respuesta...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)